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quinta-feira, 30 de julho de 2015

El fenómeno de la Luna azul. El Mundo. Mário Viciosa. « Tampoco será más grande. Ni más brillante. Será una Luna como otra cualquiera. Solo que será la segunda llena del mes. Fueron los anglosajones quienes bautizaron a este fenómeno del calendario...»

Cortesia de elmundo

«Azul, lo que es azul, no se verá la Luna este viernes. Tampoco será más grande. Ni más brillante. Será una Luna como otra cualquiera. Solo que será la segunda llena del mes. Fueron los anglosajones quienes bautizaron a este fenómeno del calendario con el nombre de blue moon (luna azul), a partir de una reinterpretación del término medieval belewe, que significaba traidor. La luna traidora lo era porque, en Primavera, exigía ampliar el ayuno de Cuaresma. Al principio, se refería a la cuarta luna llena de una estación. Pero un error en la revista Sky and Telescopes en 1946 dio a entender que era la segunda en un mismo mes. El astrónomo Donald W. Olson descubrió hace 16 años el error. Preparando un artículo para la citada revista, pudo leer en un almanaque de 1937 que había prevista una luna azul para Agosto de aquel año. La simple aritmética mostraba que era imposible que ésta fuese la segunda luna del mes. La definición debía de ser otra, pues 1937 solo tuvo 12 lunas llenas. Aquel verano, sin embargo, hubo cuatro y no tres. Revisando viejos almanaques se dio cuenta de que las lunas azules seguían un patrón estacional (Febrero, Mayo, Agosto y Noviembre). Pero ya era demasiado tarde. El saber popular había redefinido el fenómeno y, ya para siempre, blue moon será la segunda llena del mes. Las lunas azules se dan cada dos, tres o cuatro años. Nuestro satélite tarda aproximadamente 28 días en dar una vuelta alrededor de la Tierra. El desfase con el calendario gregoriano hace que se produzcan estas coincidencias. Claro está, no falta quien profetiza con el fin del mundo. Pero lo único que podemos profetizar con la ciencia en la mano es que el mes que viene sí que tendremos una superluna, en torno a un 16% más grande y un 30% más brillante debido a su cercanía a la Tierra. Pero su tono será invariable. Aunque, de qué color es la Luna? A veces la vemos blanca. Otras rojiza, como las lunas de sangre derivadas de los eclipses parciales. Y la tele nos la mostró, claro, en blanco y negro, allá en 1968. Pero su superficie es más bien marrón grisáceo, bien iluminada por el Sol. Así que el azul de la luna lo dejaremos para nuestro imaginario musical y televisivo. Y dejamos los misterios selenitas para la pareja de detectives que, en los ochenta, más hizo por popularizar el nombre de Blue Moon a través de su agencia». In Mário Viciosa, El fenómeno de la Luna azul, jornal El Mundo, , Espanha, Astronomía, 30/7/2015.

Cortesia de El Mundo

terça-feira, 23 de dezembro de 2014

Las raíces astronómicas de la Navidad. Rafael Bachiller «La celebración de la Navidad en el solsticio de invierno sería así una coincidencia, pero sin duda una coincidencia sumamente conveniente, pues al solsticio, momento de las noches mínimas en el Hemisferio Norte, se le puede dotar de un simbolismo claro de renacimiento y renovación»

El censo de Belén. Pieter Brueghel, el viejo, 1566
Cortesia de elmundo

Com a devida vénia a El Mundo - Ciência

«El astrónomo Rafael Bachiller nos descubre en esta serie los fenómenos más espectaculares del Cosmos. Temas de palpitante investigación, aventuras astronómicas y novedades científicas sobre el Universo analizadas en profundidad.  Es una creencia generalizada que la fecha de la Navidad se fijó en el 25 de diciembre para sustituir a celebraciones paganas ligadas al solsticio de invierno. Sin embargo, numerosos estudios muestran que aunque la fecha de la Navidad tiene una raíz astronómica, ésta no se encuentra en el solsticio de invierno, sino que se remonta al equinoccio de primavera.

El laberinto del nacimiento de Cristo
No hay referencias directas en la Biblia sobre la fecha del nacimiento de Cristo, ni siquiera indicaciones aproximadas sobre el momento del año en el que se produjo, y nadie se atrevería a sostener hoy que la fecha del 25 de diciembre tiene una base histórica. A lo largo de los siglos, la Natividad se ha celebrado en fechas diferentes y aún hoy, la Iglesia armenia la celebra el 6 de enero. A pesar de que establecer una fecha precisa para esta celebración ocupó a los cronógrafos cristianos durante siglos, estos esfuerzos condujeron a resultados muy variados.  Por ejemplo, en el século II Clemente de Alejandría se refiere a trabajos anteriores que fijaban el 6 de enero, el 19 de abril y el 20 de mayo, mientras que él mismo proponía el 17 de noviembre. Otras fechas calculadas o adivinadas posteriormente fueron el 25 y el 28 de marzo, el 2 de abril (por Hipólito de Roma), etc. Fue hacia el año 300-330 que la fecha del 25 de diciembre aparece ya en Roma como un día festivo bien establecido para celebrar el nacimiento de Cristo, una tradición que se extendió a Asia Menor hacia el año 380 y a Egipto hacia el 430. Sin embargo, en otras comunidades cristianas, se eligió la fecha del 6 de enero, una opción que con el tiempo fue perdiendo adeptos.
A primera vista parece universalmente aceptado que el 25 de diciembre fue elegido para oponer la celebración cristiana a otras celebraciones paganas. Esas fiestas incluyen por supuesto al solsticio de invierno que, de acuerdo con el calendario Juliano, se celebraba el 25 de diciembre. Además, de acuerdo con el famoso Calendario del 354 (el Calendario de Filócalo), 30 carreras de carros festejaban en ese día Natalis Invictis, el nacimiento de Sol Invictus, una celebración fijada por el emperador Aureliano en el año 274.

Solsticios y equinoccios
Muchos estudios realizados desde principios del século XX cuestionan, sin embargo, esta idea de que los cristianos habrían optado por el 25 de diciembre para sustituir a fiestas paganas, pues no encuentran evidencias históricas que la apoyen. De hecho, los primitivos cristianos ponían mucho más énfasis en la celebración de la pasión y la muerte de Cristo. El escritor cristiano Tertuliano había calculado en el año 200 que la muerte de Cristo tuvo lugar el 25 de marzo (cerca del equinoccio de primavera), mientras que en provincias orientales del Imperio Romano, fijaron la muerte de Cristo en el 6 de abril. En resumen, hacia los siglos II y III se barajaban las fechas del 25 de diciembre y 6 de enero para el nacimiento de Cristo y 25 de marzo y 6 de abril para su muerte. Puede haber una relación entre estas fechas? Son exactamente 9 meses de diferencia. Los cristianos de la época estaban suponiendo que la concepción de Cristo tuvo lugar en el mismo día del año que su muerte. Esta suposición encaja bien con una creencia muy generalizada en aquellos tiempos de que los grandes sucesos de la creación y la salvación habían sucedido en la misma fecha del año. Por ejemplo, según el Talmud babilónico, la creación, el nacimiento de los patriarcas y la redención del mundo, todo tuvo lugar en el mes hebreo de Nisan. En el mundo judío de aquellos tiempos también estaba extendida la idea de que todos los grandes profetas de Israel habían vivido con una edad íntegra, un número exacto de años, es decir que morían en la misma fecha del año en la que habían nacido o habían sido concebidos. Parece plausible que, siguiendo esta creencia, los cristianos de los siglos II y III adoptasen la idea de que Jesús fue concebido en el mismo día del año en que moriría (el 25 de marzo), y que nació 9 meses más tarde (el 25 de diciembre).
Con el tiempo, el 25 de diciembre como fecha de la Natividad se extendió mucho más que el 6 de enero, fecha que, no obstante fue conservada en la inmensa mayoría de los lugares para celebrar la Epifanía. Pero no habría habido una intención deliberada en los antiguos cristianos, todavía una comunidad dispersa y poco organizada, de sustituir con la Navidad cristiana las celebraciones paganas ligadas al solsticio. Es más, se ha llegado a proponer que la institución de la fiesta de Sol Invictus, que como hemos mencionado se realizó en el año 274, fue un intento de dar un sentido pagano a la celebración de la Navidad de Cristo que databa de antes y que, en ese tiempo, ya estaba tomando auge en Roma. La celebración de la Navidad en el solsticio de invierno sería así una coincidencia, pero sin duda una coincidencia sumamente conveniente, pues al solsticio, momento de las noches mínimas en el Hemisferio Norte, se le puede dotar de un simbolismo claro de renacimiento y renovación. A partir del solsticio, los días se alargan permitiendo que la actividad humana recupere todo su brío. La realidad cósmica del Sol (un ente ambivalente en la antigua Roma por su doble significado astronómico y divino) quedaba asociada así a un momento de suma importancia en la Historia Sagrada.
Además de asociar el solsticio de invierno al nacimiento de Jesús, la Iglesia asoció el solsticio de verano al nacimiento de Juan Bautista, mientras que los equinoccios quedaron asociados a los momentos de su concepción (y muerte, al menos en el caso de Jesús). La predictibilidad de los fenómenos astronómicos dotan de esta manera a la religión de una simbología que remite al firmamento, arropando así a la liturgia con alegorías celestes de gran dignidad, acreedoras del respeto que inspira la repetición de los ciclos cósmicos. Vemos pues que aunque la fecha de la Navidad tiene un origen astronómico, la raíz no se encuentra de manera directa en el solsticio de invierno, sino que se remontaría a 9 meses antes, al equinoccio de primavera y a la feliz coincidencia de que la gestación en el seno materno dura aproximadamente tres estaciones, esto es, tres cuartas partes del tiempo empleado por la Tierra en completar su órbita alrededor del Sol». In Rafael Bachiller, (Director do Observatório Astronómico de Espanha e académico da Real Academia de Doutores de Espanha JDACT), El Mundo, Ciencia, Astronomia, Crónicas del Cosmos, Madrid.

Cortesia de El Mundo/JDACT

quarta-feira, 22 de setembro de 2010

Equinócio de Setembro: O Outono de 2010 começa no dia 23 (amanhã) às 04h 09m (hora legal). O dia e a noite duram o mesmo tempo

Iluminação da Terra pelo Sol no momento do Equinócio
Cortesia de wikipedia

O Outono de 2010 no Hemisfério Norte ocorre amanhã, dia 23 de Setembro, às 04h 09m (hora legal), considerando que no momento actual existe +1h em relação ao Tempo Universal Coordenado, UTC. Este instante marca o Equinócio do Outono. Na mudança de hora, no próximo mês de Outubro, voltamos às horas UTC. Esta «estação do Outono» prolonga-se por 89,85 dias até ao próximo Solstício que ocorrerá no pf dia 21 de Dezembro às 23h 38m UTC.
Na área da astronomia, equinócio é definido como um dos dois momentos em que o Sol, na sua órbita aparente, (como vista da Terra), corta o plano do equador celeste (a linha do equador terrestre projectada na esfera celeste). Mais precisamente é o ponto onde a eclíptica cruza o equador celeste.

Cortesia de jornale
A palavra equinócio vem do latim, aequus (igual) e nox (noite), e significa «noites iguais», ocasiões em que o dia e a noite duram o mesmo tempo, «noite igual ao dia». Ao medir a duração do dia, considera-se que o nascer do Sol, alvorada, é o instante em que metade do círculo solar está acima do horizonte e o pôr do Sol, crepúsculo ou ocaso, o instante em que o círculo solar se encontra metade abaixo do horizonte. Com esta definição, o dia e a noite durante os equinócios têm igualmente 12 horas de duração.

Cortesia de deusario
Os equinócios ocorrem nos meses de Março e Setembro e definem as mudanças de estação. No Hemisfério Norte a Primavera tem início em Março e o Outono em Setembro. No Hemisfério sul é o inverso.
As datas dos equinócios variam de um ano para outro devido aos anos tropicais (o período entre dois equinócios de Março) não terem exactamente 365 dias, fazendo com que a hora precisa do equinócio varie ao longo de um período de 18 horas, que não encaixa necessariamente no mesmo dia. O ano trópico é um pouco menor que 365 dias e 6 horas. Assim, num ano comum, tendo 365 dias e portanto mais curto, a hora do equinócio é cerca de 6 horas mais tarde que no ano anterior. Ao longo de cada sequência de três anos comuns, as datas tendem a adiantar-se um pouco menos de 6 horas a cada ano. Entre um ano comum e o ano bissexto seguinte há um aparente atraso devido à existência do dia 29 de Fevereiro.

Cortesia de wikipédia, horas UTC
Também se verifica que a cada ciclo de 4 anos os equinócios tendem a atrasar-se. Isto implica, que ao longo do mesmo século, as datas dos equinócios tendem a ocorrer cada vez mais cedo. Assim, no século XXI só houve 2 anos em que o equinócio de Março aconteceu no dia 21 (2003 e 2007); nos demais, o equinócio tem ocorrido em 20 de Março. Prevê-se que, por volta do ano 2040, passe a haver anos em que o equinócio aconteça no dia 19. Esta tendência só irá desfazer-se no fim do século, quando houver uma sequência de 7 anos comuns consecutivos (2097 a 2103), em vez dos habituais 3.

Cortesia de walkyriasuleiman
Cortesia de wikipédia/JDACT

quinta-feira, 24 de junho de 2010

Manchas Solares: A calma solar significa menos tempestades solares e menos partículas enérgicas que atingem a Terra e podem afectar negativamente equipamentos como os satélites de comunicações. A «calma relativa» é aproveitada para avançar no estudo de outros fenómenos que ocorrem no Sol como os modos de vibração e as libertações de massa

Imagem do espaço
Cortesia da NASA
Uma mancha solar é uma região onde ocorre uma redução de temperatura e pressão das massas gasosas no Sol, estando intimamente relacionadas ao campo magnético, cuja intensidade média é de 1 Gauss, chegando a milhares de Gauss próximo delas. Quanto maior for a sua quantidade, maiores são as alterações na ionosfera terrestre, influindo nas comunicações de rádio no planeta Terra.
Como a composição do Sol é basicamente hidrogénio em forma de plasma, a  rotação é diferenciada, sendo de 30 dias nos polos e 26 dias no equador. Durante a rotação, as linhas do campo magnético comprimem-se e, por consequência, carregam o plasma junto até à compressão máxima, aumentando dessa forma a pressão e temperatura até a ruptura da massa e a liberação da energia comprimida em forma de explosões, expulsando a matéria da fotosfera em direção das linhas, com consequente queda de temperatura e pressão após a libertação da energia acumulada. Nas regiões em que os laços magnéticos saem e retornam à fotosfera, estes possuem polaridades magnéticas opostas e assim surgem as manchas, com temperatura média de 4300 Kelvin, enquanto que, normalmente, na superfície, o Sol tem cerca de 5000 °C a 6000 °C nas regiões ausentes de manchas. As manchas solares são de coloração avermelhada, e não negras como as que observamos. Esta ilusão de óptica dá-se por causa do contraste com as regiões vizinhas.
Imagem do espaço
Cortesia da NASA
As manchas podem surgir isoladas ou em grupos, o campo magnético associado é  mais intenso no período conhecido como ciclo solar (de onze anos). O tamanho das manchas solares é bem diversificado, geralmente maiores que o nosso planeta. Elas são medidas em termos de milionésimos da área visível do Sol. Uma mancha é considerada grande quando mede entre 300 e 500 milionésimos do disco solar. A maior já registada foi em 1947, com 6.132 milionésimos - quase 1/7 do disco solar.
O ciclo solar, também conhecido como ciclo solar de Schwabe é o ciclo que mostra a actividade do Sol em intervalos de aproximadamente 11 anos. A observação solar em todos os comprimentos de onda pode ser considerada de fundamental importância para a compreensão do cosmos. Pode afirmar-se que a sua compreensão é o primeiro passo em direção ao espaço.
O Sol é, e sempre será, laboratório para a obtenção «in situ» dos dados necessários para a elaboração das teorias necessárias ao entendimento dos processos, fenómenos e suas causas, que ocorrem em todos os corpos a partir do Sistema Solar em direção ao Universo, incluindo a Terra.
A máxima duração de um ciclo solar foi de 13 anos e 8 meses e pertence ao ciclo 4 (desde setembro de 1784 a maio de 1798). O ciclo de menor duração foi o número 2 com 9 anos exatos (desde junho de 1766 a junho de 1775).
Imagem do espaço
Cortesia da NASA
Nos períodos de actividade mais elevada, conhecidos como máximo solar, as manchas solares aparecem, enquanto que períodos de atividades mais baixas são denominados de mínimo solar. O ciclo solar 24, cujo início estava previsto para março de 2008 pelo NOAA, e que teve um alarme falso em 4 de Janeiro daquele ano (a mancha solar detectada era remanescente do ciclo 23), parece ter começado efectivamente em 22 de Setembro de 2008. Todavia, e até 30 de Janeiro de 2009, com o surgimento de apenas seis novas manchas, a previsão é que o período de máximo solar só principiará realmente em meados de 2010, atingindo o ápice em 2013, ou mesmo em 2014.

Imagem do espaço
Cortesia da NASA
A ausência de manchas solares, que indicam a actividade magnética na superfície da estrela central do nosso sistema planetário, está surpreendendo os cientistas especializados na matéria. Segundo o astrofísico do Observatório Solar Soho das agências espaciais européia e americana, Luis Duarte Sanchez, o ano de 2008 foi o mais pacífico desde 1913. «Nós não esperávamos que houvesse um número tão baixo de pontos no início do novo ciclo porque nos últimos ciclos a atividade havia sido alta» disse Sanchez.
Segundo o Observatório Real da Bélgica, que é considerado fonte oficial do número de manchas solares, em 2008 a média diária foi de apenas 2,8. E no ano de 1913, o número de manchas foi o menor registado, apenas 1,4. Nos últimos anos, porém, a média diária de manchas solares foi bem mais alta, como no ano de 1987 que foi de 157.
O Sol é um dipolo magnético muito fraco, e a cada 11 anos o Pólo Sul é alterado para o Pólo Norte. Esta mudança de polaridade é detectada através das manchas e isso significa o início de um novo ciclo. No início de 2008 viu-se a primeira mancha do novo ciclo, mas o aumento da actividade não foi como esperado.
«Não existem dois ciclos iguais» explica José Carlos del Toro, físico no Instituto de Astrofísica de Granada (CSIC). «Um mínimo particularmente pronunciado de manchas não é importante, mas influencia a relação entre a estrela e o nosso planeta».

Imagem do espaço
Cortesia da NASA
Pesquisas realizadas com satélites com radiómetro comprovaram que a quantidade de energia emitida pelo Sol é muito estável, apesar de que quando há maior número de manchas a energia emitida é ligeiramente mais elevada. Sanchez «explica que essa variação é muito pequena, apenas um watt por metro quadrado, e as radiações que estão sendo encontradas nas medições actuais são o padrão para o movimento mínimo de manchas».
Segundo o pesquisador, a calma solar significa, por exemplo, menos tempestades solares e menos partículas enérgicas que atingem a Terra e podem afectar negativamente equipamentos como os satélites de comunicações. Além disso, os cientistas estão aproveitando a «calma relativa» para avançar no estudo de muitos outros fenómenos que ocorrem no Sol como os modos de vibração e as libertações de massa da estrela.
Cortesia da NASA/JDACT

quarta-feira, 17 de março de 2010

Galileu Galilei: O Mensageiro das Estrelas

(1564 - 1642)
Galileu Galilei nasceu em Pisa a 15 de Fevereiro de 1564, herdando dos seus progenitores o gosto pela música, aptidão para a matemática e um carácter forte e persistente.
Algumas das descobertas mais importantes são as leis do pêndulo e a lei da queda dos graves. Entre as suas invenções contam-se a do termoscópio e do telescópio.
No início do século XVII surgiram os primeiros telescópios na Holanda. Galilleu desenvolveu o seu próprio telescópio astronómico «diz-se que sem nunca ter visto nenhum» e foi o primeiro a observar manchas solares, os quatro principais satélites de Júpiter e as fases de Vénus. As suas primeiras descobertas foram publicadas no Sidereus Nuncius (1610), manuscrito que causou sensação pela Europa inteira e entre 1619 e 1624, baseado no princípio do telescópio, começou a produzir microscópios ou occhialini como os designou.
Em 1632, Galileu publicou Dialogo Sopra i Due Massimi Sistemi del Mondo, onde produzia uma conversa entre três personagens: Salviati, Sagredo e Simplicius. Nesta obra, Galileu afirmou que a terra girava em torno do Sol, o que contrariava a teoria aceite pela Igreja Católica. Os Diálogos foram proibidos e Galileu foi interrogado diversas vezes. Apesar das ameaças de tortura, Galileu manteve as suas convicções sobre a teoria heliocêntrica, que segundo o Santo Ofício de Roma, era incompatível com a Sagrada Escritura. Galileu foi obrigado a negar publicamente a teoria copernicana e condenado a viver em prisão domiciliária em Arcetri, onde escreveu as obras Discorsi e dimonstrazioni matematiche intorno a due nuove scienze, Aattinenti alla meccanica e I movimenti locali, que foram secretamente publicadas na Holanda em 1638.
Diz a lenda que, quando foi julgado por heresia, em 1633, e forçado a abjurar a sua crença de que a Terra se movia à volta do Sol, Galileu teria murmurado: Eppur si muove (No entanto move-se).
Galileu Galilei,  morre em 8 de Janeiro de 1642, em Arcetri, completamente cego.
Em 1992 o Papa João Paulo II deu por encerrado o caso Galileu, reconhecendo que alguns elementos da Igreja haviam cometido erros neste processo.

O encerramento do Ano Internacional de Astronomia vai decorrer na Fundação Calouste Gulbenkian, no Auditório 2. Do evento consta o lançamento do livro: Mensageiro das Estrelas de Galileu Galilei
JDACT/imagens de Mactutor.