domingo, 14 de outubro de 2012

Poemas del Alma. María Eugenia Caseiro. «O tempo lava e desenvolve, ordena e continua. E que fica então das pequenas podridões, das pequenas conspirações do silêncio, dos pequenos frios sujos da hostilidade?»

Cortesia de wikipedia

Yo, tú, los árboles...
Yo, tú, los árboles perfectamente
juiciosos entre el día y la noche
las calles blancas largas dóciles
desatándonos
llenas de ti, llenas de mí
quitándonos el polvo.

Dejé de besar
de silbar al lunajero de tus pies
para que nada
interrumpa, me interrumpa
tu carrera tantas veces proscrita

Equivocadas entre sexta y nona
emigran ocasiones
llevándonos de en medio
lo que más queríamos.

No desentrañamos
aquellas vertientes que trajeron la sal
cuando pensabas, cuando pensaba
sembrar sembrar sembrar
eternamente
pasajeros felices, trenes novísimos
caminos, tildes, radios, señales;
dibujos olorosos a jabón, paisajes
sin límites…

y la espina en el naranjo de tu piel
doliéndole a la lluvia.


Pasos

Plata encendida tus pasos de romero al sol
mis pasos
bruma y montaña el mundo nuestro
aposento en que te ríes
reímos la extensión de transvelar
nuestras naves al desvelo
volar volar volar

única circunstancia
de ti sin ti descarnado
tan tuyo, tan mío sin ti
sin aquel que nunca fuiste
no vale un astro, no vale mar
no vale cielo cegándonos.



Dedos

Tus dedos lanzan oscuros sin ley
sobre las horas, granos de sal
colmenas y alfileres. ¡Galgos!
correr correr correr…
dioses como piñas dulces sin templo
vuelan juegan saben.

Chambelanes como delirios
magistralmente
tus dedos, mis dedos, nuestros
funden lingotes de animales
cautivos de ti. Tus pies, tus manos
tocan pista; cal, estrellas rojas con agujas.

Poemas de María Eugenia Caseiro


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